Cada cierto tiempo solemos leer artículos sobre el deterioro de los valores entre los jóvenes. Apáticos, pasotas, irresponsables, cómodos, egoístas, individualistas, consumistas ...etc son algunos de los cualificativos que se aplican con una ligereza impune. Seguramente en algunos casos sea cierto, pero la reflexión quizás debería ser algo más profunda y seria. Los jóvenes no son muy diferentes del resto de la sociedad en la que viven, y son hijos de unos valores que han sido proyectados por sus mayores. Este debate tan superficial y recurrente, muestra las limitaciones que tenemos para ofrecer respuestas y un proyecto sólido y coherente colectivo como sociedad.
Valores sí, ¿pero que valores?. En el mundo actual no estamos huérfanos de valores, al contrario, hay muchos, pero el verdadero problema es que son contradictorios. Esa sobredosis de valores antagónicos se proyectan cada día en las pantallas de TV, en el trabajo, en la familia, en la calle o entre los amigos. La verdadera cuestión es.... ¿que valores son los que definimos colectivamente como los más conevientes para nuestro presente y futuro individual y colectivo?.
Esa superficialidad en los debates entorno a los jóvenes, sobretodo en los medios de comunicación, me molesta sobremanera, sobretodo cuando los aludidos -los jóvenes- no tienen la oportunidad de expresarse en esos mismos medios. Y aquellos que pudieran ser modelos positivos, a excepción de unos pocos deportistas de élite, son condenados en buena medida a la clandestinidad mediática, mientras que los canallas son encumbrados a las primeras páginas o a las tertulias.
Una de las personas que más tiempo, análisis y publicaciones ha dedicado a los jóvenes, el sociologo vasco Javier Elzo, ha codirigido la Encuesta Europea de Valores aplicada a España, que saldrá publicada dentro de unos meses. Hace años que sigo y leo a Javier Elzo, y recomendaría su lectura a los que tan alegremente escriben sobre los jóvenes sin documentarse lo más mínimo.
En definitiva, que los jóvenes son fruto de lo que hemos sembrado, y alguna responsabilidad tendrán las generaciones que les han precedido. ¿O es que los jóvenes son marcianos venidos de otro planeta?












