La ley de la gravedad es una de esas leyes inmutables, y el hombre a lo largo de la historia ha luchado por intentarla esquivar, pero ahí sigue, y cuanto más alto subes, a la que te relajas te despeñas irremediablemente. Eso es algo similar con el mercado de trabajo y el empleo, la burbuja inmobiliaria demostró, que no se puede ir contra ciertas lógicas de la economía y de la sociedad, sustentando el futuro de un país en crecimientos especulativos.
Algunos siguen sin entenderlo y protegen y amparan a una buena parte de esos especuladores, que esperan que vuelvan los buenos tiempos, cuando la ley de la gravedad del mundo de la economía nos indica claramente que el futuro está en el desarrollo sostenible y los empleos verdes. Y como refleja bien hoy el artículo de A. Medina en Expansión "Empleo verde, a profesión de futuro", mientras las cifras de desempleo no dejan de aumentar, los negocios vinculados al desarrollo sostenible y el medio ambiente se configuran como una nueva fuente de generación de empleo. Todo un mundo de posibilidades que algunos se niegan a reconocer, como el actual gobierno de España, que apuesta antes por Eurovegas que por la I+D+i. Pan para hoy y hambre para mañana.
El futuro pasa en buena parte por el diseño de energías y combustibles del futuro, las energías renovables (solar, eólica o fotovoltaica), el ecodiseño, la ingeniería ambiental, la investigación en recursos hídricos y medio ambiente, la restauración de ecosistemas, o organización de recursos naturales y paisajísticos. Una economía baja en carbono orientada a reducir el consumo de energía, de materias primas y agua mediante la eficiencia, a rebajar la huella de carbono y las emisiones de gases efecto invernadero, a disminuir los residuos y a controlar y prevenir la contaminación. Ese es el futuro de España, aplicado a sectores claves de nuestra economía como el turismo, la industria, las ciudades inteligentes o incluso la agricultura.
En España, las empresas verdes, especialmente las ligadas a la energía y residuos, crearon 324.868 empleos entre 1998 y 2009, según un estudio de la Fundación Fórum Ambiental. En cinco años, pasaron de una facturación de 19.942 millones de euros en 2005 a 40.355 millones de euros en 2010, aportando el 3,6% al PIB español.
Todo un potencial por explorar que algunos se empeñan en denostar. Una lástima, porque nos condenamos a seguir sufriendo y renunciamos a estar en la primera división mundial. ¿Es casualidad que Alemania apueste por ello?.